Terres de Mestral
TIVISSA - PRATDIP - VANDELLÒS - L'HOSPITALET DE L'INFANT

Rutas de Senderismo en Tivissa

La Pujada de la Llena i L'Ermita de Sant Blai (Bressol dels itineraris GR)

Circuito circular de unos 6.7 km de distancia con un ascenso positivo acumulado de 445 m, un 61.1 % de pista y con un punto de agua en el tramo final. Coincide, en parte, con el GR-7 (raya roja y blanca)

Padrells, Pixavaques i el Molí del Rei

Circuito circular de unos 6 km de distancia con un ascenso positivo acumulado de 185 m, un 96.5 % de pista y sin puntos de agua. Coincide, en parte, con el camino de Ginestar.

L'Obaga dels Borjos i les Meliques

Circuito circular de unos 8.9 km de distancia con un ascenso positivo acumulado de 670 m, un 32.6% de pista y sin puntos de agua. Coinciden, en parte, con el PR-C 92 (raya blanca y amarilla).

La excursión se inicia en el Paseo de la Foig delante de la oficina de turismo y siguiendo el paseo de la Foig en dirección sur-este. Al final y a mano derecha sale un sendero que nos lleva, con tramos de pista, hasta la subida dels Borjos y que se encuentra en un desvío a mano derecha y con señalización.

El Tomb de les Moles

Circuito circular de unos 7.4 km de distancia con un ascenso positivo acumulado de 265 m, un 69 % de pista, 225 m de carretera (C-44) y sin puntos de agua. Coincide, en parte, con el GR-7 (raya roja y blanca) y PR-C 82 (raya blanca y amarilla)

Santa Anna i Les Tries

Circuito circular de unos 6.8 km de distancia con un ascenso positivo acumulado de 155 m, un 83.8 % de pista, 600 m de carretera local (T-304) y sin puntos de agua. Coincide, en parte, con la carretera vieja de circunvalación de Tivissa y actualmente Paseo Dr. Ramón Jardí.

Caminada a les Moles per Natocs i la Roca Rodona

El itinerario de esta ruta circular de 7,6km, con inicio y final en el municipio de Tivissa, nos permite disfrutar de un paisaje trazado por campos de cultivo de avellanos, olivos, almendros, cerezos y viña. A lo largo del recorrido, sin embargo, y a medida que nos adentramos en terrenos de más difícil acceso, los cultivos activos dejan paso a los abandonados. Lejos de perder el encanto, estos mantienen todavía la huella humana de aquellos que en su día les dedicaron jornales de trabajo.